Durante todo este tiempo he estado preguntandome qué es lo que he hecho mal, en qué momento te perdí,qué dije para herirte o para alejarte de mí, pero ahora me doy cuenta que de nada sirve hurgar el pasado si no puedo remediar el presente.
Echo de menos la persona que solías ser, la risa que me sacabas por tus tonterías y las ganas de vivir que me entraban cuando estábamos juntas, pero has cambiado, quizás yo también lo he hecho, y no puedo prenteder buscar en tí algo que ya no eres, ni que me trates como antes lo hacías, y mucho menos que fingas ser la persona que fuiste, la amiga que perdí. El tiempo pasa, las personas maduran, cambian, siempre fui consciente de ello, pero contigo era diferente, pensé que eras de esas amigas para toda la vida, de esas que viven juntas cuando llega la vejez, aunque al parecer me equivoqué, como en tantas otras cosas.
Y sí, admito que lo he pasado mal sin tu compañía, que me has echo falta durante estos meses y que todo es un poco más complicado desde que no nos vemos pero, este verano me ha hecho ver que has cambiado de verdad, que no es una actitud pasajera de niña adolescente. Nos hemos distanciado y lo noto, las miradas cómplices ya no se cruzan y las conversaciones entabladas se hacen practicamente nulas. Pero prefiero recordarte como esa persona que me animó, como esa amiga en la que siempre confié, como una chica que cambió mi vida.
Si solo supiera lo que por tu mente pasa... Pero tampoco puedo negar que te sigo apreciando, aunque solo sea como la persona que yo conocí, aún te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario